15. PARA SER LA PRIMERA VEZ...

Desde que Pepito enseña a leer y escribir a Pedrito Herrera, el hijo del portero, este parece haber hecho grandes progresos. Un día el padre del niño le pregunta al joven maestro: —¿Qué tal va de adelantado Pedrito? —Ya lee regular y sabe escribir un poco; por lo menos ya casi pone su nombre. Veamos, amiguito, escribe tu nombre y apellido —le dice Pepito... F.l niño toma el lápiz y un minuto después muestra a su padre lo que ha escrito. —¡Chihuahua! ¡En vez de Pedro Herrera has puesto Pedorrera! —exclama el padre. —Bueno —interviene Pepito—, para ser la primera vez que lo escribe, no está mal del todo.

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