8. CONCIERTO... EN LA CASA
Todos los sábados por la tarde, Pepito acostumbraba salir
con sus amigos, bien de paseo, al cine
o a tomar un helado; pero desde hace
algunos fines de semana, el muchacho
prefiere salir solo.
—¿Vamos al cine esta tarde? —le
pregunta un día Gilberto.
—No. Precisamente a las cinco da
un concierto el maestro Corchea.
—¿Dónde vamos de paseo hoy?—
decía Rene al siguiente sábado.
—No cuenten conmigo. A las cinco en punto comienza
el gran concierto del maestro Corchea.
—Supongo que iremos a tomar unos helados en 'El Oso
Polar" —le insinuaba Vicente.
—Lo siento mucho. El gran virtuoso Corchea empieza a
las cinco su programa musical.
Hasta que. extrañados de sus continuas
negativas, Gilberto, Rene y Vicente se en-
trevistan con Pepito, preguntándole:
—Siempre nos sales con la excusa del
concierto del maestro Corchea, y segura-
mente le estás burlando de nosotros, va
que bien sabemos que a ti no te gusta
mucho la música clásica.
—Nunca me ha gustado, amigos míos.
—¿Y por qué ya no sales con nosotros?
—Debo aclararles que cada sábado a las cinco, el maes-
tro Corchea va a dar un concierto en un club, por lo que, a
las cinco y diez, yo me presento en su casa y me paso unos
ratos estupendos con su mujer.